
Jorge Rocchia Ferro, titular de la Unión Industrial de Tucumán (UIT-foto inferior), trazó un panorama sombrío sobre el futuro inmediato de la producción regional ante la inminente escasez de gas natural. El dirigente advirtió que el agotamiento de la cuenca del norte y el elevado precio de las alternativas de importación colocan a la industria tucumana, salteña y jujeña en una situación de extrema vulnerabilidad. Según el empresario, la problemática energética desplazó a cualquier otra preocupación climática, exigiendo una respuesta política de fondo por parte del Gobierno provincial para evitar que las asimetrías tarifarias respecto al área metropolitana de Buenos Aires terminen por destruir la competitividad del Norte Grande.
Para Rocchia Ferro, la gravedad de la situación no admite dilaciones. Tras reuniones con la distribuidora Naturgy NOA, el dirigente calificó el escenario como crítico: “Hoy el tema central no es el agua, es el gas. El tema del gas es tremendo, o sea, no va a haber gas. Nosotros como Unión Industrial estuvimos ayer en la empresa, nos atendieron muy bien y nos dijeron que el problema de gas es muy preocupante y angustiante porque la cuenca que vendría del norte no estaría disponible o estaría disponible en volúmenes muy pocos”.

El riesgo no solo radica en la falta física del recurso, sino en el impacto económico de las alternativas de abastecimiento. “Lo que sí, van a venir algunos barcos con gas licuado, pero ese gas licuado va a costar más de 27 dólares el millón de BTU, cosa que es impagable para la industria tucumana. Hoy tenemos algunos fantasmas que nos pueden llegar a traer muchísimos problemas”, sentenció el presidente de la UIT. Esta situación afectaría transversalmente a toda la cadena productiva, incluyendo a la industria citrícola y a cualquier sector que dependa del fluido, exceptuando al consumo domiciliario que cuenta con subsidios.
Asimetrías federales y la búsqueda de una salida política
El reclamo industrial hace especial hincapié en la desigualdad de costos operativos que enfrenta el interior frente a la Capital Federal. Rocchia Ferro fue categórico al señalar: “Necesitamos una ayuda política. Porque no puede ser que los porteños paguen un gas de dos y pico, tres, y nosotros paguemos este gas. Salimos de competencia totalmente”. En este sentido, confió en que el gobernador de la provincia, Osvaldo Jaldo y el ministro de Economía, Daniel Abad, brindarán el apoyo necesario para gestionar soluciones ante el Gobierno Nacional.
La estrategia del sector ante los meses más complejos, que se prevén para junio, julio y agosto cuando aumente la demanda en Buenos Aires, consiste en la unidad institucional. “La industria se tiene que aggiornar, tiene que juntarse, porque, ¿qué es lo que yo veo? No sirven acciones individuales, sirven acciones de asociaciones como la Unión Industrial, la Federación Económica, la Sociedad Rural, la Asociación de Citrus, todos los que de alguna manera usan gas”, explicó, adelantando que ya trabajan en documentos conjuntos para elevar al Centro Azucarero Argentino y otras entidades regionales.

Pese al incierto panorama energético, el sector azucarero muestra indicadores positivos en materia de comercio exterior, cumpliendo con los compromisos de exportación de excedentes para estabilizar el mercado interno. “Se han sacado más o menos 600.000 toneladas, que era el 100% de lo que estaba pactado y ahora estamos pactando lo que hay que exportar en este año”, detalló el también presidente de la Compañía Azucarera Los Balcanes.
Respecto a la disponibilidad de materia prima, el empresario destacó que, a pesar de las lluvias, el potencial de la zafra sigue siendo elevado. “Hay tanta caña, hay tal volumen de caña que nosotros decimos que podríamos llegar a recuperar lo no molido en estos 15 días”, concluyó, supeditando este optimismo a que se logren exportar todos los excedentes, se mantenga la producción de alcohol y, fundamentalmente, se solucione la crisis del gas.